Apologética

El tema de apologética, es un tema muy amplio, porque abarca todo lo que es el ser humano, sus acciones y forma de pensar. Desde que el hombre existe está buscando una razón o justificación para todo lo que hace, dice o piensa.

Después de surgir la iglesia y propagarse el evangelio dentro del Imperio Romano fue necesario defender la fe, los padres de la iglesia fueron llamados principalmente “padres apologistas” porque se dedicaron específicamente a defender el evangelio de Jesucristo. La necesidad de la apologética no es algo sólo del pasado, sino de actualidad. Por todas partes, uno oye las quejas del secularismo y los relatos del éxito de sectas y nuevas creencias. Tales peligros hacen que la apologética siga siendo necesaria. Cuando decides creer en Jesucristo, adquieres la responsabilidad de defender tu postura.

Hoy los retos para el cristiano sobrepasan la cuestión de sí Dios existe. El asunto ahora, es a cuál Dios prefieres adorar. Ya no se habla de un Dios morando en el interior del hombre, sino de una energía global divina de la cual todos somos parte. Este modo de pensar da por resultado que el ser humano también se considera Dios. Ahora, el enfoque está más en demostrar la verdad absoluta de Dios (que está en la Biblia) en medio de un mundo que tiene una filosofía relativista donde todo puede ser verdad y en que cada cual puede creer su propia verdad, definida por el ser humano. Por lo tanto, un estilo de vida consecuente con la fe es una de las opciones para la defensa de la fe hoy.1

IMPORTANCIA

Apología es un discurso de palabra o por escrito, en defensa o alabanza de alguien o algo. Por lo tanto, estamos asumiendo que apologética es sinónimo de defender la fe. Pero, ¿cuál fe? Para ser prácticos entiéndase por “fe” todo aquello que los cristianos creen y de lo cual están convencidos. Es la verdad o conjunto de doctrinas contenidas en la Biblia y además el mensaje del evangelio que ha transformado sus vidas. Esta aplicación no es nueva porque el apóstol Pablo usaba la palabra fe para expresar el conjunto de doctrina o creencias. Por ejemplo, Col. 2:7; 1 Timoteo 1:19; 2:7; 4:6.

Dios no necesita que lo defendamos a él, sino la fe en que creemos. Un apologeta moderno, Cornelius van Til, insiste en que la predicación es la mejor apologética. Tiene mucha razón, él se apoya en 1 Corintios 1:21. Lo cierto es que la predicación es efectiva para alcanzar a los que no creen en Cristo, pero se ha debilitado mucho por el poco respaldo que tiene en la vida de sus exponentes. Bartolomé Gregorio Lavastida decía: “Sí tu vida no es un mensaje, tu mensaje no tiene vida“. Esta es la dolencia en muchos predicadores y expositores bíblicos actuales.

Mi propuesta en este estudio es que la defensa de la fe puede ser también a través de nuestro testimonio (la forma en que vivimos). La defensa de la fe por medio de palabras se puede y debe mantenerse, pero debe tener un mayor peso mi estilo de vida como cristiano. Sólo así serán escuchadas nuestras palabras y serán de impacto. Debe existir una relación estrecha entre lo que se cree y cómo se vive. Como dice un proverbio, Algunos hablan de las virtudes del agua pero toman vino. Existe una dicotomía en la vida del cristiano. Una parte es la que muestra el domingo o algún otro día en que se reúne con los hermanos o visita la iglesia. La otra parte cuando está en la vida cotidiana: en la casa, los negocios, el colegio, el mercado… Queridos hermanos si seguimos así, nunca habrá una verdadera defensa de la fe.

Una pregunta para reflexionar: ¿Quién necesita la apologética, los cristianos, los no cristianos, o ambos? La respuesta a esta pregunta -ambos-, te demuestra que los cristianos tienen que demostrar convincentemente lo que creen y los no cristianos necesitan enfrentarse con la verdad de Dios.

La apologética que necesitamos hoy, no es la de hacerle frente a cada desafío que llegue, sino una en que el cristiano tomará tiempo para preparar un criterio apologético (con sus palabras y su vida) para hacerle frente a todos los retos. En la apologética es mucho más importante construir una estructura en relación con las objeciones con que podemos hacer frente en vez de tener las respuestas a un gran número de preguntas.

Aclaraciones importantes. Cuando se habla de apologética, hay que considerar un elemento importante: el contexto. Es decir, “Cada situación y cada cultura, en realidad cada persona, tiene ciertas necesidades implícitas destinadas a ser satisfechas por el evangelio. Creemos que es una genialidad del cristianismo el ser pertinente a toda necesidad humana. Nos incumbe estar lo suficientemente cerca de las personas para saber dónde existe estas necesidades, oír las preguntas que probablemente ellas no sean capaces de articular, y aplicar el ungüento consolador del evangelio justo donde se necesite”.2

Es bueno tomar un punto de partida para defender el evangelio, W. Dyrness dice “una perspectiva en la cual Dios es el creador, sustentador y redentor del universo. Todo ser considerado desde el punto de vista de su voluntad y de sus propósitos, y la expresión de esa voluntad en su revelación”.

Usado con permiso www.obrerofiel.com

El articulo anterior es un estracto de un estudio completo que puede descargar aquí:
descarga en defensa de la fe

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